Bueno, probé algo que me funcionó bastante bien. No soy experto en configuraciones, normalmente solo copio algunos ajustes y suelo jugar todo en bajo, pero esta vez encontré una solución.
Ayer jugué unas 4 horas seguidas sin caídas de FPS simplemente bajando la frecuencia de actualización de la pantalla. No basta con hacerlo solo en el juego o en el panel de control de la tarjeta grafica: yo tenía la pantalla configurada en 144 Hz, mientras que el juego y el panel estaban en 60 Hz.
Lo que hice fue igualar todo a 60 Hz, incluyendo la configuración de la propia pantalla, y el juego corrió fluido todo el tiempo.
Ojalá este dato le sirva a alguien más.